Nuestros mayores piensan también que es de las más importantes puesto que tenemos que aprovechar la enseñanza en colegios/institutos para no ser unos inconscientes el día de mañana y que no nos manejen como si fuéramos títeres y la vida nuestro escenario. Tenemos que formarnos, estar preparados para el futuro, debemos distinguir entre qué es lo bueno y qué es lo malo, cometer errores para que no se vuelvan a repetir. Respetar y practicar para ser respetados, obedecer. Aprovechar el tiempo, sin entretenernos por el camino, pero de manera que no vayamos demasiado acelerados.
Sin embargo, lo que no saben es que la misma palabra "adolescente" esconde tal vez, algo más.
¿Sabrán qué nos encanta descubrir todo aquello que tenga por título "desconocido"?, que adoramos a nuestros amigos ya que para algunos es el apoyo más grande que actualmente pueden encontrar, que no podemos evitar sentir algo especial por las personas guiándonos precisamente hacia la ilusión o simplemente al chasco. Que sin nuestros padres o tutores nos multiplicamos por cero.Que nos desvivimos por nuestros hermanos (quien tiene la suerte de tenerlos), que tenemos miedo. Miedo a fracasar, miedo a perder lo que poseemos, miedo a conseguirlo. Miedo al "qué dirán", miedo a saber poco de la vida, miedo a contradecirnos, incluso miedo a tener razón.
Por el contrario, tenemos ganas. Ganas de mucho, pero sobre todo ganas de ser felices, de sonreír, de ganar o de saber perder.
Sin duda, nos distraemos en abundancia. Desde un ordenador, un móvil, la televisión, tu canción favorita sonando en la radio y una fiesta el próximo sábado hasta el vuelo de una mosca que pasa por tu habitación cuando estás intentando resolver una ecuación de álgebra. Pero lo que más nos distrae es la tentación, es duro no caer en ella.
Hay muchos tipos de tentaciones, unas favorables y otras muy desfavorables. Allá cada cual con la suya.
Y reconocerlo, nos gusta gustar y qué nos gusten, por lo que el físico es fundamental para nosotros (algo que aunque estoy de acuerdo, me parece totalmente intolerable)
Amamos las experiencias, tanto las positivas como las negativas, porque aunque no lo crean, somos inteligentes y siempre logramos recapacitar sobre todo.
Mi pregunta es: ¿Lo sabrán?
No hay sospecha alguna de que es una etapa hermosa, pero complicada. Porque puede que parezcamos una panda de jóvenes alocados y amantes de la libertad, pero por encima de todo somos humanos.
Y que sí, que ya hemos entendido la patraña de cumplir las normas, y que sí, que las cumpliremos, no obstante, sólo reclamo yo una, que nos comprendan.
En "El confesionario" me propongo expresar todas y cada una de las notas que escuche de mis sentidos, con el objetivo de que más de uno tras esta pantalla se pueda sentir identificado.
Gracias por el interés, y buenas tardes.

Me ha parecido un texto muy profundo :S jajajajjaajajajjaja muy muy bonito mi glor
ResponderEliminar