miércoles, 12 de septiembre de 2012

sábado, 1 de septiembre de 2012

(:

Es curioso, a veces recuerdo cada instante que vivíamos juntos. Sonrío y cierro los ojos e imagino que estoy allí, a tu lado; enfadándome como de costumbre, y tú arreglandolo todo con el típico "que es broma tonta" y reíamos. Y acto seguido nos besábamos, y me volvías a picar y así. Es curioso porque desearía que esos momentos no se hubieran perdido nunca, que no se hubieran roto en mil pedazos. Pero entonces pienso en lo cabrón que fuiste conmigo. En como me engañaste desde el principio y como inocente de mí, siempre te creí. En la mierda que te importé durante esos meses. En tus cagadas, y sobre todo las últimas que fueron las más grandes. Cómo descubrí el pastel eh...jajaja... eras tan evidente. Lo peor de todo fue lo poco que luchaste por mí cuando no tuve más remedio que cortar esto. Eso fue lo peor, comprobar lo "mucho" que me querías. Entonces pienso en todo eso y... se me pasa. Tú mismo me quitas las ganas de ti.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Todo se nos fue

y aunque ahora somos como extraños, yo jamás te olvidaré.


Fuimos dos equivocados, pero volvería a repetir lo que tuvimos una y otra vez.

sábado, 18 de agosto de 2012

A

¿Sabes? Estás muy guapo. Aunque para mí siempre lo estás. Recuerdo todas las veces que me decían: "Tú estás ciega. ¿Pero qué le ves?" Yo les decía que me daba exactamente igual. Que para mí era el más guapo. Y ahora sigo pensando lo mismo. Pero ya ha pasado un mes, o quizás más. A menudo me digo que eres como un capricho, pero hace tiempo que me desconozco. Al fin y al cabo fui yo la que tomé la de decisión de terminar con todo esto, no debería quejarme. Hay veces que me pregunto, entre muchas cosas, si tú realmente me has querido. Entre todas esas películas que me suelo montar y que, no van a ninguna parte, el desenlance final es: Esto será solo un recuerdo.

viernes, 20 de julio de 2012

Face to face? haha


Me encantaría decirte todo el daño que me estás haciendo, si se pudiera explicar con palabras. Contarte todo lo que yo sé sobre ti y que me arrepiento de saber. De confesarte lo que siento cada vez que oigo tu nombre seguido de un par de cagadas tuyas. Contarte todo lo que estás jodiendo tu vida, y la mía también. Maldita irresponsabilidad la tuya. Si es cierto que maduras, entonces avísame.