lunes, 23 de enero de 2012

Bad love

Siempre he sido la típica que ha consolado a sus amigas cuando han tenido algún problema amoroso. Normalmente las más cercanas a mí me consideran una chica fuerte y madura en este tema, supongo que será por los consejos que siempre les propongo. Una muestra de ellos sería decir que somos aún muy jóvenes para sufrir de una forma tan exagerada por esto, que debemos distraernos en otras cosas, no tomárnoslo como algo tan severo, despejarnos un poco tal vez... pero os aseguro que ni yo misma puedo animarme cuando lo vivo de forma directa.


Francamente, ahora mismo mandaba yo al "amor" a la misma mierda. Hoy, 22 de enero 23:56 (por poco 23 ya) hace una semana que reviví una despedida más.
Suelo ser bastante caprichosa para los chicos, me cuesta mucho llegar a sentir, y si siento hay más de un 50% de posibilidades de que esa sensación desaparezca instantáneamente. Pero cuando siento de verdad esas posibilidades disminuyen casi a 0.
Os resumo un poco el asunto: el pasado no ha sido fácil para mí, es más, me atrevo a echarle las culpas de ser hoy día una chica insegura, complicada e imprevisible. Dí todo lo bueno que tenía en reserva, tiré de mis mejores provisiones, gasté las bromas más originales que me pude figurar, me puse seria cuando lo requería la situación, besé como en las películas... pero jamás recibí lo mismo, ambas acabaron igual.


Estos últimos meses he vivido uno de los momentos más felices de mi existencia. Jamás pensé que alguien al que conocía de tan poco tiempo me hiciera volver a sentir lo que en su día hicieron personas que me conocían de toda una vida.
Nunca me pareció del todo evidente, si esa relación tenía un color para mí era un gris bastante oscuro. Pero el tiempo pasaba y ninguno le poníamos freno. Cada vez aumentaban más mis ganas de verle, de contarle mis anécdotas, de hacerle reír, de confiarle mis secretos, de abrazarle, de besarle...
Sinceramente, me volví a ilusionar, creo que esa es la palabra que llevo buscando estos anteriores días. Pero esta ilusión emana de que por fin recibía más de lo que daba, por fin había encontrado a un chico diferente, de hecho, él es diferente.
Fueron meses perfectos: risas, amor, no sé si verdadero, pero amor, pamplinas, confesiones, ninguna discusión a la vista...
Y ahí estaba el problema. Esos meses se convirtieron en una monotonía, y lo que a él se le hizo una rutina a mi fue en costumbre, y hay costumbres a las que son muy difíciles desacostumbrarse.


No obstante fue la despedida más bonita todas, fue un "hasta siempre" más que un "adiós" como los anteriores, pero fuese lo que fuera, no quitaba que se volviera a repetir el mismo cuento.


Y aquí estoy de nuevo, identificándome cada vez más con todas las historias de mis amigas, que en su día me parecieron exageradas.
No os imagináis cuánto lo echo de menos, cuánto me hace falta oír su voz.


Borraros inmediatamente el concepto de "enamorada". No, no lo estoy, y nunca lo he estado. Y pienso que es indudable que no nos enamoremos a esta edad.
Os lo digo desde mi más sincero parecer. Nadie con un puñado de 16 añitos puede llegar a experimentar ese afecto, no me lo imagino... ¿Hemos alcanzado tal grado de madurez como para estar dispuestos a morirnos incluso, por falta del amor de alguien? personalmente, creo que no.
Es algo que no se puede explicar con palabras, y a mi palabras me sobran.


Queremos, y mucho, y os aseguro que no estoy enamorada, pero si esto me duele ahora, miedo me da imaginar lo que me espera.


Nadie mejor que yo para regalarme consejos, y nadie mejor que yo para recibirlos. Agradezco a mis amigas desde aquí, toda la atención que me han prestado siempre, pero en especial esta última semana.
Pero también me necesito a mi misma para auto-ayudarme, o al menos intentarlo.


A partir de hoy, no voy a buscar nada, juro dejarme llevar, conocer, y algún día, aparecerá el adecuado. Seguramente pasaré por esto una y otra vez, pero soy aún más fuerte, y vengo entrenada.
Puede que para la próxima deba tirar más de la realidad que de la ilusión, centrarme más en el presente y darle una patada en el trasero al pasado, pero llegará, lo intuyo, y espero estar en lo cierto.


Por último, un consejo a aquella que está detrás de esto, (mis disculpas si se te está haciendo interminable y adormecedor, y mi satisfacción si te has sentido comprendida en algún trance) si te dispones a buscar a tu hombre, elige aquel que no haya tenido un amor reciente. En serio, por muy mal o muy bien que haya acabado con su ex-pareja siempre te comparará, y es irrebatible que no llegará a sentir por ti en tres días lo que por ella.
Por eso, seamos astutas, y sepamos qué optar.
Suerte y¡ a por ellos!






No hay comentarios:

Publicar un comentario