jueves, 24 de mayo de 2012

Hoy, como cada miércoles, me he vuelto a tropezar con ellos: Azules cielo a plena luz del sol. Verdes agua escondidos tras la sombra. 
He examinado cada rasgo, cada línea, cada dirección, cada mezcla.
Hoy los he mirado, de verdad. Reconozco que lo hubiera seguido haciendo durante aquellos minutos restantes.


Solo me ha bastado una mirada breve, profunda y natural para entender que ya no me influye lo exterior. Ni si quiera sus ideas inamovibles. Que cada segundo pasa más rápido y cada vez necesito de más. 
He comprobado que mi plena felicidad queda subordinada por ese celeste. 
Y todo por reflejarme algo más de la cuenta en ellos...




                               Refléjate en mis ojos, que como poco, te sonreiré...

No hay comentarios:

Publicar un comentario